Los Cristianos Y La Navidad
Introducción
La Navidad es un tiempo de celebrar el nacimiento de nuestro Salvador Cristo Jesús, un tiempo de alegría con nuestras familias e iglesias, y también un tiempo al final de año para reflejar en nuestra vida y lo que el año nos ha traído, sea bueno o malo.

Desafortunadamente, es también un tiempo cuando los cristianos debaten y aun se acusan de que los cristianos no debemos de celebrar la navidad.
En este artículo contestamos la pregunta: ¿Deben los cristianos celebrar o no la Navidad? Lo haremos desde el punto de vista cultural y no tanto teológico.
Lo que la Biblia manda y no manda
No es un mandato bíblico que los cristianos celebren la Navidad, así que es una cuestión de conciencia, siempre que lo que hagan honre a Cristo y no viole sus propias convicciones.
La Biblia presenta el nacimiento de Jesús (por ejemplo, en Mateo 1–2 y Lucas 2) como un evento importante en la historia, y el cumplimiento de varias profecías.
La Biblia no ordena una fiesta anual en una fecha específica como el 25 de diciembre. Como no hay un mandato directo ni para guardar ni para evitar una fiesta de Navidad, muchos teólogos aplican Romanos 14, que enseña que los cristianos pueden diferir en cuanto a “días especiales” y deben actuar en fe sin presionar a otros.
Argumentos a favor de celebrarla
Muchos cristianos ven la Navidad como una ocasión voluntaria y humana para recordar la encarnación y adorar a Cristo, de forma parecida a cómo los judíos añadieron después fiestas como Purim sin un mandato directo en la Ley. Quienes sostienen esta postura afirman que las tradiciones humanas pueden ser buenas si apuntan a Cristo, no se tratan como obligatorias por Dios y no sustituyen ni distorsionan la adoración bíblica.
En la cultura Latinoamericana, el tiempo de Navidad es un tiempo muy tradicional, como las posadas, el árbol de navidad, los villancicos, y comidas especiales dependiendo del pais. Es algo que ya tenemos establecido en la sociedad hispana.
Argumentos en contra de celebrarla
Algunos cristianos objetan que la Navidad no aparece como una fiesta ordenada en la Escritura y, por lo tanto, no debería observarse como un día santo religioso. Otros expresan preocupación por los supuestos orígenes paganos, el comercialismo o costumbres no bíblicas; estos críticos sostienen que los creyentes deben evitar todo lo que vean ligado a la idolatría o que distraiga de una devoción pura a Cristo.
Hay iglesias que se van a tal extremo que prohíben a sus feligreses celebrar la Navidad, poner un árbol de Navidad en su casa, dar regalos, tener reuniones familiares, etc. Lo ven prácticamente como un pecado si los hermanos lo practican de cualquier forma.
La Iglesia de Dios de la Profecía no tiene puntos doctrinales ni doctrinas sobre la Navidad, así que las iglesias locales y hermanos tienen la libertad de celebrar la Navidad, o no celebrarla.
Sobre los “orígenes paganos”
Pastores y estudiosos discrepan sobre qué tan fuerte es la conexión entre las costumbres navideñas y antiguas fiestas paganas, y muchos concluyen que las prácticas modernas de Navidad no pueden vincularse claramente en línea recta con el culto pagano. Incluso quienes reconocen cierta coincidencia histórica en fechas o símbolos culturales señalan que usar una fecha como el 25 de diciembre para recordar el nacimiento de Cristo no hace que la celebración sea pagana por sí misma, ya que cambian el significado y el objeto de adoración.
El día 25 de diciembre ha sido tradicionalmente el día para celebrar la Navidad, sin embargo, muchos eruditos declaran que es posible que Jesús nació mas bien en el tiempo de la primavera (entre marzo o abril).
Un enfoque guiado por la conciencia
Muchos maestros evangélicos y reformados subrayan dos principios: no tratar la Navidad como un día santo ordenado por Dios y no condenar a los creyentes que deciden celebrarla o abstenerse.
Las preguntas clave que proponen son ¿puedo hacer esto con fe, para la gloria de Dios, sin violar la Escritura ni mi conciencia? Si la respuesta es sí, un cristiano puede celebrarla; si no, debería abstenerse sin juzgar a los demás.
Conclusión
Dios nos ha llamado a la libertad en Cristo y por lo tanto cada persona tiene la libertad de decidir si celebra la Navidad o no la celebra. Es algo relacionado con la conciencia de cada quien.
Sea que Jesus nace el 25 de diciembre o no, tenemos la razón por la cual Cristo Jesús nació: “ Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,[a] porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” Mateo 1:21 RVR1960
Nota: Gráficas generadas con Inteligencia Artificial (IA).
