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Cuatro Cosas que Cada Miembro del Personal debe Escuchar de su Pastor

El Pastor Michael Lukaszewski, un ministro que escribe sobre el liderazgo, recientemente escribió este artículo sobre el reconocimiento de la labor del personal de las iglesias, especialmente a los líderes. Les traducimos este artículo:

Gracias

Yo serví durante 12 años como pastor estudiante en la iglesia local antes de pasar a la función de un plantador de iglesias y pastor principal. Así que he estado en el lado de dar y el recibir del tema sobre el cual les escribo. Como pastor estudiante, me hubiera gustado escuhar estas cosas más. Como pastor principal, ojalá las hubiera dicho más.

Aquí hay cuatro cosas que cada miembro del personal tiene que escuchar a su pastor:

1. Gracias.

Ser pastor es a menudo un trabajo donde no se reciben agradecimientos. Pero cuando estas un par de niveles abajo en jerarquía, se escuchan incluso menos agradecimientos. Si usted es un líder de alto rango, asegúrese de encontrar medios concretos para dar gracias a aquellos que necesitan oírlo. Dilo, escríbelo en una nota, y dilo desde el púlpito.

2. Buen trabajo.

Esto puede ser difícil para un líder con una visión centrada y que siempre está mirando hacia el futuro. Pero así como usted pasa mucho tiempo animando a la gente a seguir adelante, así debe agradecer. El aprecio por un trabajo bien hecho es una de las motivaciones más importantes para tener miembros y trabajadores felices. Cuando alguien hace un buen trabajo, detentase para notar y dígalo en publico. Y no sólo diga un genérico «buen trabajo» sino sea específico con sus elogios.

3. ¿Qué necesitas?

Una de las cosas más tangibles que se pueden hacer para alentar y ayudar a que su personal es simplemente preguntarles lo que necesitan para hacer su trabajo bien. Es posible que tenga ideas, recursos, o relaciones que podrían ayudar a un miembro del personal a tener más éxito en su trabajo. En vez de ir a ellos con listas y solicitudes, tome el tiempo para escuchar a ellos y preguntarles lo que necesitan.

4. ¿Cómo está tu familia?

Es para pastorear a toda la iglesia y olvidarse de los de su equipo. Asumimos que las cosas van bien con ellos, así que nos olvidamos de preguntar. Pero no hay que olvidarse de la vida espiritual, emocional y familiar de su equipo. Hágalo como un pastor y un amigo, no como un jefe.

Vía: Blog Michael Lukaszewski | traducción por VisionAhora.com